El filtro

Ahora ¿cómo le hago? ¿cómo le hicimos?

Bien, ya he definido que en algún momento del día, idealmente entre las 6 y 8 de la mañana encontraré un tiempo para escribir todos los días mi blog personal ¿Cómo le hago?

Hasta hace un par de años (antes de ese gran cambio de mi vida) tenía rutinas productivas específicas, que, por cierto, estaban mal encaminadas, ya les platicaré de ello en otro momento; el caso es que parte de esas rutinas/hábitos era tomar notas de temas que me interesaban y acontecimientos de mi vida cotidiana. No precisamente llevar un diario, sino notas aleatorias, sin un eje conductor específico. Esas notas me servían para generar algo posteriormente, o bien verterlas en otro lugar. Eso me vendría bien ahora. Sobre todo porque ahora siento que estoy expuesto a una mayor cantidad de información, increíble pero cierto.

Debo encontrar un sistema para «aterrizar» las ideas.

raj-eiamworakul-621575-unsplash.jpg

Igual confío que con el ejercicio cotidiano se haga simple.

Fue mucho tiempo sin escribir así, de lo cotidiano de mi vida. Increíble que en los tiempos de redes sociales abrumadoras hagamos todo menos compartir lo que sentimos. ¿Fracasaron como un vínculo social?


Hablando de vínculos sociales, estoy escuchando, sí, escuchando, el libro Sapiens de Yuval Noah Harari, por cierto, se los recomiendo, al menos hasta el punto en el que voy me ha resultado revelador y por decirlo de alguna manera, impactante, porque me ha dado un golpe de realidad de nuestra naturaleza como seres humanos.

c9lw-square-orig.jpg

En el primer capítulo de Sapiens, Harari relata como la aparición de la especie conocida como Homo Sapiens fue, por decirlo de alguna manera, sorprendente. Los humanos somos una especie esencialmente débil para el contexto evolutivo de nuestro planeta, pensemos en el momento hace miles y miles de años cuando en un mundo natural, sin presencia alguna del hombre, los primeros Homos tenían que lidiar con el entorno natural. 

Más débiles que otros primate, por ejemplo, los simios, con carencias en quijadas y dientes, los Homos se desarrollaron como especie erguida, es decir, sobre dos extremidades, para sobrevivir, tener una mejor visión para defenderse, huir, recolectar frutas y vegetales pero, sobre todo, encontrar los restos de animales que los mamíferos carnívoros superiores dejaban. 

Los Homo Sapiens y otras especies de Homos, como los Neandertales estaban ubicados en la parte media de la cadena alimenticia. Esta característica de ser una especie que se adapto y evolucionó a vivir sobre dos extremidades trajo consigo otras consecuencias, la que me más me llamó la atención fue que los investigadores han concluido que los humanos aprendimos a nacer de manera prematura. Pensemos en otras especies de mamíferos, por ejemplo los caballos, que prácticamente al terminar su periodo de gestación nacen con la capacidad de andar sobre sus extremidades y «caminar», o los felinos, que apenas unas semanas después de nacer ya son capaces de buscar su propio alimento. Los humanos, en cambio, tuvimos que aprender a nacer antes, porque el tamaño de las cavidades pélvicas de las mujeres se redujo al estar de pie, y el riesgo de tener a sus hijos causaba, de acuerdo a teoría de estos investigadores, una gran cantidad de muertes tanto en las madres como en los hijos. Los humanos evolucionamos al punto de nacer con un cráneo suave, con un menor tamaño y con carencias en el desarrollo. Este desarrollo era completado por la familia, por los grupos sociales básicos. De esta manera, como una necesidad evolutiva, el ser humano se convirtió en un ser social, necesariamente social.

sacha-styles-553381-unsplash.jpg

La tiempo nos ha puesto en otra realidad y el desarrollo tecnológico y de aprendizaje de los humanos en los últimos 10,000 años a sobrepasado a la velocidad evolutiva natural. Nos olvidamos de lo que somos, (nunca mejor dicho) POR NATURALEZA. 

Somos seres sociales que necesitamos compartir y combatir nuestras debilidades como una misma especie, como iguales. Nuestra mayor ventaja evolutiva es la comunicación, construir un lenguaje, hablar, leer y escribir. No lo olvidemos. 


Me encuentras todos los días en TwitterInstagram y Facebook. Tengo un sitio web: VictorPineda.com.