La Dosis

(para la reina de las hadas)

 

Son cuatro.

Son tres.

 

Cada segundo de silencio.

Cada ciclo del reloj.

 

Una tras otra las hojas de papel 

la tinta que no se agota 

el agua que no deja de caer 

del grifo honesto en tú mirada. 

 

Los sueños que deben permanecer

como una marca en la pared

como cicatriz en la tierra 

para no olvidar el propio ser.

 

No tengas miedo

de vivir y de soñar. 

No tengas miedo

de aceptar la condición. 

  

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