Nos vemos en el estacionamiento de la pachanga

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“Es que cuando te me quedas viendo así siento que me estas analizando”

“Seguro piensas que estoy loc@ y que no tengo remedio”

Estoy seguro que a varios de ustedes les ha pasado esto, sobre todo si se dedican de alguna manera a un ejercicio profesional de evaluación, como pueden ser doctores, psicólogos o mecánicos por citar algunos ejemplos.

Es cierto que tengo una formación profesional como sociólogo y psicólogo, pero mi ejercicio profesional, o mi carrera como se dice en términos más internacionales, no ha estado enfocada en esas áreas completamente. Pero muchas veces nos perciben como si todo el tiempo estuviéramos analizando e investigando. Sobre todo si eres del tipo de persona que prefieres escuchar antes de hablar.

¿Les ha pasado?

Cuando me sucede esto me dan ganas de explicar muchas cosas pero sería chocante y fuera de lugar así que ahora que tengo algo de tiempo me he decidió por escribir estas líneas. Eso y que al encuentro con personas después de casi un año de no verlos este tipo de comentarios es frecuente.

Se necesitan herramientas de diagnóstico.

Lo primero que les quiero decir es que para hacer cualquier tipo de evaluación se necesitan herramientas y técnicas de diagnóstico. Pondré esto en ejemplos de automóviles, porque me gustan y porque creo que es algo que me puede ayudar a ejemplificar.

Es como si manejando tu propio auto en la calle, metido en tus cosas, escuchando tu música o pensando en tus problemas o los de tu familia de pronto te encuentras a una persona conocida o amigo manejando al lado tuyo; o bien que te lo encuentras llegando al estacionamiento de un compromiso social al que fueron invitados. Puedes ver si su auto es de un color u otro, si es nuevo o viejo, si es pequeño o grande, claro, eso “cualquiera” lo puede ver, sin embargo no puedes ver si tiene suficiente combustible, si no lo ha lavado o aspirado por dentro, hace cuanto no le ha cambiado el aceite o el filtro de aire, si tiene una falla que sólo sucede cuando pasa de cierta velocidad, si tiene un corto eléctrico que hace que no prenda la luz del espejo, y una gran cantidad de cosas que no puedes saber con sólo ver el auto.

Sucede lo mismo con las personas. Ver a una persona es simplemente ver su cuerpo y sus aditamentos, la representación física de su ser, y aunque eso te puede dar alguna idea de su personalidad es prácticamente imposible saber como se encuentra emocionalmente por ejemplo. No es posible conocer sus problemas o preocupaciones, sus miedos y angustias, sus motivaciones y deseos. NO ES POSIBLE con solo verlo por un momento. Para ello como en un auto se necesita que primero tengas la autorización de revisar el auto, que puedas abrir su cofre, revisar sus instrumentos, manejarlo y hacer pruebas de diagnostico. En los autos, como con las personas, hay cambios evolutivos con el tiempo, nuevos modelos, más sofisticados, mas complejos y con nuevos problemas. En ese sentido siempre hay que estar investigando y haciendo nuevas pruebas antes de hacer un diagnóstico.

Detectar una falla no quiere decir que te interese involucrarte.

Regreso al mismo ejemplo, digamos que ves el auto de tu amigo y te das cuenta que no prende una de sus luces. Eres mecánico, sabes cual es el problema, tienes las herramientas y sabes como cambiar el foco o si es algo más complicado como reparar la instalación eléctrica ¿Lo haría? Por supuesto que no, hay un principio que rige prácticamente cualquier oficio y profesión, seas vendedor de fruta o mecánico. No mezclar la amistad con el negocio porque pueden salir chispas o algo puede no salir bien. Esto es peor cuando se trata de la familia.

Si tu amigo o conocido entonces te pide que revises el auto ¿lo harías?:  Tendría que pensarlo bien y si detecto que algo puede ser complicado o se pudiera salir de control entonces no lo aceptaría. También depende de otros factores simples, por ejemplo, si tengo tiempo, si puede venir a mi lugar, si puede ser en mis condiciones, bajo mi técnica y herramientas.

Ves, es casi un hecho que una persona cercana NO puede (ni debe) ser un cliente.

Pero entonces ¿no me quieres ayudar?, pues que mamón.

Si, sucede más de lo que se imaginan. De entrada porque muchas veces los demás esperan queme involucre en su vida y que de alguna manera les de un consejo o “asesoría”... ¡Pero eso no va a pasar! Si ni siquiera me has dicho que tu auto tiene un problema o me has dejado revisarlo ¡Cómo chingados quieres que sepa que es lo que tiene!

Luego vienen los malos entendidos, como si el mecánico con simplemente ver el auto en el estacionamiento y saludar al conductor supiera que no le has cambiado el filtro de aire en dos años ¡carajo! ¡Es imposible! Y entonces me ha sucedido que resulta que se sienten incómodos porque según algun@s se sienten examinados o evaluados. ¡Como si el pinche mecánico pudiera ver lo mugroso del aceite con rayos X! ¡No mamen!

Entonces ¿me echarías la mano o no?

Te puedo adelantar el 90% de las respuestas, si eres mi amig@, si nos conocemos por mucho tiempo, si hemos convivido y me conoces. NO, no me interesa, te puedo recomendar a un mecánico que conozca los resultados de su trabajo pero no su método de trabajo ni que herramientas usa para hacer los servicios.

Si aun así tu necedad es tanta lo debería pensar dos veces para cambiar mi respuesta pero sobre todo aclararte que una vez que el auto entra a servicio podemos encontrar varias cosas que tal vez no sabías que tenía y entonces tendrás que decidir que hacer.

Nos vemos en el estacionamiento de la pachanga muchach@s